«No existe voluntad política para resolver esta masacre»
Por: Guillermo Camacho-Cabrera
El presidente de la Asociación de Familiares de Atropellados (AFA) revela que la accidentalidad vial en su país de 115 millones de habitantes dejó en la década pasada (2001-2010), 110.000 muertos más que la violencia producida por el tráfico de estupefacientes. Explica la situación de las víctimas de accidentes de tránsito y sus familias, manifiesta su indignación y exige que la seguridad vial sea una prioridad política.

- Juan Velásquez Sandoval, presidente de AFA, México (Foto: cortesía).
Juan Velázquez Sandoval es mexicano, vive en la ciudad de León, estado de Guanajuato en el centro del país y lidera una organización de apoyo a víctimas de accidentalidad vial.
Es formador en seguridad vial por parte de la Iniciativa Mexicana de Seguridad Vial IMESEVI, miembro fundador de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas de Tránsito, conferencista, consejero consultivo-líder titular en los indicadores Movilidad y Ciclovías por el Observatorio Municipal de León y expositor sobre temas de seguridad vial.
Forma a formadores, a docentes y a miembros de asociaciones civiles de Seguridad Vial y es el Presidente de la Asociación de Familiares de Atropellados en México (AFA), una Organización No Gubernamental sin fines de lucro, reconocida a nivel nacional e internacional que presta ayuda y orientación a afectados por percances viales, conformada por familiares y amigos de víctimas de percances viales.
En primer lugar muchas gracias por aceptar esta entrevista. En segundo, me parece muy importante el abordaje del problema de la accidentalidad vial desde el punto de vista de las víctimas, ya que en su condición de vulnerabilidad es muy difícil que puedan hacer valer sus derechos tanto en el plano legal como en el plano económico, social, familiar y de salud.
Me parece, siendo un poco duro, que las víctimas de accidentes de tránsito así como fueron invisibles para quien acabó con su vida o con su situación de salud y económica, por mencionar solo algunos tópicos, también son invisibles como tales para sociedad; son anónimas, se vuelven solamente una estadística y sus grupos de apoyo y redes familiares se ven impotentes para que se haga una reparación integral. Esto genera impunidad y la sensación de desprotección para quienes son afectados por la accidentalidad vial. En ese contexto, quiero preguntarle:
¿Cuál es el panorama actual de la accidentalidad vial en su país?
Se dice que entre 2001 y 2010, 160.080 personas fallecieron en nuestro país a causa de lesiones de tránsito, mientras que en ese lapso murieron 49.804 personas en enfrentamientos entre traficantes de estupefacientes, lo que significa 110.276 decesos más por colisiones y atropellamientos que los ocasionados por la violencia de los carteles.
Según datos del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (CONAPRA) de la Secretaría de Salud, entre 16.000 y 17.000 personas fallecen en promedio anualmente por accidentes de tránsito, en tanto que, de acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR) y la Cámara de Diputados, prácticamente 50.000 mexicanos murieron en una década a causa de enfrentamientos entre o en contra de traficantes de narcóticos.
El número de muertes relacionadas con el tráfico de estupefacientes se obtuvo a partir de un informe de enero de 2007 de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados que se basa en datos de la PGR, y que señala que durante el sexenio foxista fallecieron 8.780 personas en enfrentamientos entre carteles que, sumados a los 41.024 muertos reportados por la PGR de 2006 a 2010, dan un total de 49. 804.
Debo añadir que otras estadísticas del mismo Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (CONAPRA), estiman en más de 23.000 las muertes al año por accidentes de tránsito, pero cuando la Iniciativa Mexicana de Seguridad Vial (IMESEVI) inició hace ya casi 4 años se estimaba en más de 40.000 muertes al año. Las agrupaciones que estamos ligadas a este tema consideramos que es bastante más de esta última cifra mencionada, pues no existen registros confiables que aporten dichos datos.
¿Conoce otras estadísticas que den cuenta del problema?
Sí. Conozco bastantes, pero como lo comenté anteriormente todos estos datos están sujetos a la organización y buena fe de las autoridades en informar la situación real de la accidentalidad; pese a ello puedo decir que 62% de muertes en el mundo ocurren principalmente en 10 países, de los cuales México ocupa el séptimo lugar.
El registro de muertes por accidentes viales duplica el estándar internacional, al año se registran un promedio de 24.000 muertes, acompañadas por el mismo número de historias dolorosas. De esta enorme cifra, casi una tercera parte la constituyen las personas atropelladas. En 75% de los accidentes automovilísticos en el Distrito Federal (DF), no se registró el uso de cinturón de seguridad.
Las afectaciones de los accidentes viales no sólo se ven en términos de salud. En México las lesiones por discapacidad y muerte por causa del tránsito cuestan más de $120.000 millones de pesos mexicanos (unos USD$9.500 millones de dólares americanos). En 2008 la Secretaría de Seguridad Pública estimó que los costos por accidentes equivalen a 1,3% del Producto Interno Bruto Nacional (PIB).
Este número duro va sin agregar la afectación económica y emocional de las familias, del núcleo cercano y laboral de aquellos que se ven involucrados en el accidente.
¿Cuál es la situación actual de las víctimas de accidentes de tránsito en México?
México tiene mucho que hacer para prevenir la lamentable pérdida de vidas y los numerosos lesionados y discapacitados que resultan de los accidentes de tránsito. Es públicamente conocida la laxitud con que en muchos estados se expiden las licencias de manejo, y la falta de cultura ciudadana para respetar las normas viales. La pérdida de una persona querida en un accidente de tránsito posee un carácter traumático. La pérdida aquí no ha sido paulatina o previsible, como en los casos de edad avanzada, o de enfermedad, sino súbita, lo que le otorga su cualidad de traumática.
Ante el baile de cifras, estadísticas falseadas y frases inútiles, manifestamos nuestra indignación porque no existe voluntad política para resolver esta masacre.
¿Qué oportunidades tienen las víctimas y sus familias de ser reparadas en lo económico, en lo social, en su salud mental y física?
Son casi nulas, pues no existen oficinas que puedan orientar y apoyar a la víctima o a sus familiares. No hay, en suma, un interés gubernamental por atender esta problemática.
¿Tiene alguna estimación o un promedio de personas que son afectadas por cada accidente de tránsito, refiriéndonos a las familias de las víctimas?
En promedio las familias mexicanas están compuestas por 5 elementos directos y por casi 45 indirectos (familiares, amén de considerar familiares en tercer grado, vecinos, amigos, compañeros), así que de aquí que la suma es impresionante.
¿Cómo nace la Asociación que usted lidera y qué servicios presta?
Esta es una agrupación en la cual se da atención a victimas por percances viales tales como los atropellamientos. Tanto a la persona como a sus familiares y, al mismo tiempo, difundimos la prevención de percances viales.
Dictamos conferencias, damos cursos, colaboramos con gobiernos municipales, estatales y con algunos países de Iberoamérica. Asistimos a asociaciones, fundaciones y clubes de servicio. Nuestra labor es totalmente altruista y sin fines de lucro. Pertenecemos a la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Victimas de tránsito y somos formadores en seguridad vial. Visitamos comunidades, comités de colonos, escuelas, institutos, universidades.
Somos una agrupación mexicana que promueve la difusión de la prevención de percances viales, ofrece orientación a afectados y sus familiares, programas de educación vial y apoyo a organizaciones de la sociedad civil, bajo la premisa de ¡No a la resignación y el olvido!
¿Cuándo nace su organización?
Esta agrupación fue creada debido a la muerte de Carlos Alfonzo Velásquez Gómez el 13 de Noviembre de 1998. Nuestra misión es la de promover un cambio cultural sobre la seguridad vial y los percances viales. Crear conciencia a todas las instituciones implicadas y a la sociedad en general para reducir la violencia vial y sus efectos, ayudando a las víctimas y afectados por los percances viales mediante la prestación de servicios que satisfagan las necesidades no cubiertas e impulsando actuaciones para conseguir una movilidad sostenible y segura. De igual forma apoyamos a los familiares de las víctimas.
La Asociación de Familiares de Atropellados en México (AFA), tiene entre sus objetivos el de promover la cultura vial en la opinión pública, la clase política y judicial para luchar contra la violencia vial y comprometernos en la ayuda psicosocial y jurídica a las víctimas de esa violencia vial.
Exigimos una seguridad vial y pedimos que sea una prioridad política.
¿Cuáles son sus líneas de trabajo?
Dedicamos todos nuestros esfuerzos y actividades hacia la profesionalización, la concientización, la asistencia psicológica y la información legal.
Damos cursos, pláticas y formamos programas de Seguridad Vial adecuados a las necesidades que requieran instituciones educativas, empresas, gobiernos, empresas de transporte, entre otras.
Fomentamos y difundimos una cultura de seguridad vial sensibilizando a la sociedad en su conjunto, desde la opinión pública hasta el ciudadano particular, pasando por organizaciones públicas y privadas, en materia de prevención, educación y ayuda ante la violencia vial.
Prestamos asesoría profesionalizada y especializada en materia psicológica y social a las personas afectadas.
Prestamos asesoría para actuar en la defensa de los intereses de las personas afectadas por percances viales ya sea judicialmente o ante cualquier procedimiento administrativo derivado del accidente.
Hace cerca de 10 años esta agrupación se forjó la meta de difundir la prevención de accidentes viales a través de la No resignación y el olvido bajo la solicitud de justicia, respeto y la no indiferencia hacia quienes hemos sido actores o afectados directa o indirectamente por un accidente vial.
Hoy vemos, con satisfacción, que por fin nuestros reclamos han llegado hasta las autoridades no solo locales sino federales mismas, que han tomado esta solicitud en sus manos y es así como se crea no solamente el Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (CENAPRA), sino, mejor aún, la Iniciativa Mexicana de Seguridad Vial (IMESEVI).
Desde Colombia estamos promoviendo una cadena de oración por las víctimas de accidentalidad vial y sus familias como una forma de llamar la atención de la sociedad sobre este grupo de personas que crece, que es vulnerable y que necesita apoyo y solidaridad ¿Qué le parece la iniciativa?
Me parece bastante bien. Cualquier intento por promover la difusión de los percances viales, la cultura y la conciencia vial es excelente.
¿Estaría su organización en capacidad e interesada en unirse a esta iniciativa? Si la respuesta es positiva, ¿de qué manera?
Sí, claro. Por medio de folletos, redes sociales y haciéndola conocer en los diferentes foros en los que participamos ya sea como ponentes o como asistentes.
¿Qué otras formas considera que existen para intervenir el problema de las víctimas después del accidente de tránsito?
A través de oficinas de atención de victimas de siniestros viales, medios de comunicación, sistema educativo, foros, consultas públicas y todo aquello en donde se pueda orientar sobre el qué hacer después del percance. Sin embargo creo que un punto medular sería la creación de una Ley de delitos viales.


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