Riesgo sobre ruedas: la grave crisis de los siniestros viales que involucran a motociclistas en Colombia.

Por: Guillermo Camacho Cabrera. Comunicador social Periodista. MSc.

De acuerdo con las cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), las personas que se desplazan en motocicleta por las vías y calles del país representan la mayor proporción de usuarios que fallecen en siniestros viales en Colombia. Seis de cada 10 personas que mueren siniestros viales en el país viajan en una motocicleta.

En Colombia circulan más de 13,5 millones de motocicletas que representan 63 % del parque automotor vehicular nacional (Registro Único Nacional de Tránsito – RUNT, 2026). Las usuarias y los usuarios de motocicleta equivalen, por su parte, a 63 % de las personas fallecidas en las vías (Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV, 2026). Entre el comportamiento vial de quienes conducen y su vulnerabilidad, la seguridad vial de usuarias y usuarios de moto se torna poco a poco en una prioridad nacional en materia de salud pública.

La motocicleta gana espacios

La motocicleta gana terreno desde hace un par de décadas en la movilidad y el transporte en zonas urbanas y rurales de Colombia.

Pasó de ser un vehículo asociado con actividades deportivas y de recreación para viajes de descanso, a ser un vehículo en su mayoría utilitario para el transporte de productos agrícolas, personas, mensajería y entrega de productos a domicilio.

También, hay que decirlo, se usa para la prestación de servicios de transporte ilegal o informal asociándolo a un vehículo de transporte público de pasajeros, lo que está prohibido por la legislación colombiana.

Por sus aparentes bajos costos de adquisición y mantenimiento frente a otros vehículos a motor como el automóvil, la motocicleta es la herramienta de generación ingresos para millones de personas y hogares en todo el territorio nacional.

De acuerdo con el Estudio “Las Motocicletas en Colombia: aliadas del desarrollo del país” ( Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, 2024), el crecimiento de las motos “está generando más de 2,6 millones de empleos directos e indirectos que viven de la economía de la moto”.

Factores como el crecimiento del parque automotor de motocicletas, los bajos costos de compra frente a otros vehículos a motor, la ausencia de una cultura de medición y mitigación de riesgos por parte de propietarios, conductores y pasajeros, la flexibilidad del vehículo para la movilidad en el transporte urbano y la poca pericia en conductoras y conductores novatos, han incidido en una tragedia persistente: la crisis de los siniestros viales en Colombia.

Durante 2025 fallecieron en Colombia 5.516 motociclistas, entre conductores y pasajeros (Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV, 2026), lo que significa que, en promedio, cada día cerca de 15 familias colombianas pierden a un ser querido que se desplaza sobre dos ruedas en moto.

Gráfica de barras sobre personas fallecidas en siniestros viales en Colombia durante 2025 según actor vial

Adicionalmente, quien fallece muchas veces es jefe de su hogar y quien provee la mayor parte o toda la manutención para la familia. Esto le genera al grupo familiar cargas económicas adicionales a las cotidianas, además de la pérdida emocional que significa que alguien con vínculos de sangre o nexos familiares fallezca en un siniestro vial.

Vehículos al descubierto y sin seguro

El panorama se torna más difícil y preocupante al verificar el estado de la documentación y del mantenimiento de las motocicletas en Colombia.

Siendo el vehículo dominante en el parque automotor nacional (a 2025, 63 % de los vehículos que circularon por el país fueron motocicletas), la evasión del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) por parte de propietarias y propietarios de motos es crítica. A septiembre de 2024, 61 % de las motos en el país circularon sin este seguro vigente (Diario El Colombiano, 2024).

Esto hizo que el Estado, por medio de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) asumiera, en lugar del seguro, la atención de las víctimas en caso de siniestro vial, lo que generó un hueco financiero en el sistema de salud que supera los 2,5 billones de pesos anuales (Diario El Colombiano, 2024).

Otra consecuencia de la evasión del SOAT es que, las propietarias y propietarios de motocicletas que no tengan el SOAT vigente en caso de un siniestro vial con lesionados pueden presentar deudas con la ADRES por concepto de atención de eventos de accidentes de tránsito sin SOAT; es decir, deben asumir en algún momento gran parte o todos los costos de la atención en salud que no cubrió el seguro.

A 31 de diciembre de 2025, de acuerdo con el RUNT, el indicador de motocicletas sin SOAT es de 58 %; es decir, son más de 7,8 millones de motos las que circulan por el país sin Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito, siendo este un factor agravante para los siniestros viales que afectan a la población.

A la situación se suma que, a febrero de 2026, 71 % de las motos obligadas, es decir más de 7,8 millones, tampoco cuentan con la Revisión Técnico Mecánica al día (Superintendencia Nacional de Transporte – SuperTransporte, 2026), aumentando el riesgo de siniestros viales por fallas mecánicas del vehículo.

Víctimas y victimarios: la multicausalidad de los siniestros viales en Colombia

Es un error común señalar solo a quienes conducen las motos como únicos responsables de los siniestros viales que les involucran. La ocurrencia de los siniestros viales en Colombia es multicausal. Si bien el exceso de velocidad y no usar las señales de tránsito son las causas principales, factores externos al motociclista como el mal estado de la malla vial, la falta de iluminación y la intolerancia de otros conductores de vehículos pesados y livianos juegan un rol determinante.

La matriz de colisión para siniestros viales con fatalidad del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) de Colombia , muestra para el periodo enero – abril de 2025, que las colisiones contra objetos fijos de usuarios de motocicleta ocasionaron el mayor número de fallecimientos (352), siendo muy altas también las colisiones entre vehículos de carga y motocicletas (265), las colisiones entre motocicletas (257) y las colisiones entre automóviles y motocicletas (255) (Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV, 2025).

Matriz de colisión para siniestros viales en Colombia con fatalidad. Cruza información de las columnas que se etiquetan arriba con los nombres por tipo de usuario vial, con las filas etiquetadas a la izquierda que incluyen el objeto de colisión. La intersección muestra el número total de fatalidades en el país producto de dicha interacción. (Fuente y gráfico: Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV, 2025.

El motociclista habita en una dualidad riesgosa: es víctima por su fragilidad física ante impactos con objetos fijos o vehículos pesados, pero también puede ser victimario cuando maniobras como el zigzagueo, el entrecruzamiento indebido o exceder la velocidad permitida terminan en peatones y ciclistas arrollados. La misma matriz de colisión para enero a abril de 2025 revela que 257 personas fallecieron por colisiones de motos contra peatones durante ese periodo en Colombia; es decir, en promedio, dos personas cada día.

Recomendaciones de prevención

Definitivamente, la seguridad vial no es una opción, es una obligación de todos para el cuidado de la salud y la vida.

Para reducir las cifras de siniestralidad en motociclistas, es imperativo adoptar conductas de cuidado y autocuidado:

  1. Protección certificada: es imprescindible el uso de elementos de protección personal (EPP) en motociclistas, pasajeras y pasajeros de motocicleta. Usar casco certificado, bien abrochado, guantes, chaqueta con protecciones y botas especiales reduce significativamente la gravedad de las lesiones en caso de un siniestro vial.
Las lesiones y fallecimientos de motociclistas por siniestros viales en Colombia serían menores con el uso de Elementos de Protección Personal certificados. (Video creado por Guillermo Camacho Cabrera con asistencia de NotebookLM, AI de Google)
  1. Uso de la velocidad: el exceso de velocidad reduce el tiempo de reacción,  aumenta la letalidad del impacto y pone en riesgo la vida y la integridad tanto de conductoras y conductores de motocicleta como de otras usuarias y usuarios viales. En las zonas urbanas de Colombia, el límite general es de 50 km/h de acuerdo con la Ley Julián Esteban (Ley 2251 de 2022), excepto si se trata de zonas residenciales o escolares donde la velocidad permitida es de 30 km/h.
  1. No al zigzagueo: mantener la posición en el carril y evitar el entrecruzamiento entre vehículos previene puntos ciegos y colisiones laterales, facilita la maniobrabilidad de la motocicleta y reduce el riesgo de caídas, atropellos o choques.
  1. Señalización y normas: el uso de direccionales para cualquier maniobra es clave para ser visible ante los demás usuarios viales. Quienes usan la señalización vial para transitar por calles y carreteras hacen gala de sus destrezas como conductoras y conductores. También despiertan la admiración y contribuyen con la generación de cambios en los comportamientos de otras personas. Demuestran que sí es posible ser una buena usuaria o usuario vial y que transgredir las normas no está dentro del código de conducta de la persona que es excelente conductora de motocicleta.
  1. Cero tolerancias al alcohol: conducir bajo los efectos del alcohol o de sustancias psicoactivas multiplica exponencialmente el riesgo de muerte ya que se pierde el control de los sentidos y los inhibidores internos del cerebro funcionan deficientemente o no lo hacen.
  1. No hablar por teléfono mientras conduce: esta acción facilita la concentración en la conducción y hace que la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato estén concentrados al ciento por ciento en la actividad de conducir, lo que disminuye riesgos de colisión, caída o atropellamiento.
  1. Hacer a un lado la intolerancia: la intolerancia es generadora de violencia en las vías. La movilidad y el transporte son actividades humanas, de interacción permanente con el entorno, con personas que se desplazan a pie o en otros vehículos y como tal pone a prueba las habilidades y capacidades de todos para conciliar, hacer empatía y no dejarse provocar por situaciones o condiciones bajo niveles de estrés.
  1. Cuidar la salud y la vida: significa protegerse uno mismo y proteger a los demás de su involucramiento en siniestros viales. Cuidar la vida significa tener en cuenta las vulnerabilidades del otro, proteger a peatones, ciclistas y motociclistas, ser tolerantes, admitir que somos humanos, que cometemos errores y que no por ello alguien debe perder la vida.

  2. Revisar permanentemente las condiciones del vehículo. El sistema técnico y mecánico del vehículo deben ser revisados cotidianamente para prevenir fallas en frenos, luces, neumáticos, dirección, suspensión, chasis y estructura. Es necesario, revisar las emisiones y ruido de la moto para que estén en los estándares normales que ordena la ley y el flujo de líquidos para evitar fugas, entre otros aspectos.

  3. Verificar si la moto tiene frenos ABS. Los frenos ABS cuentan con un sistema que evitan que las ruedas se inmovilicen totalmente al frenar fuerte, facilitando una detención segura y a tiempo. Son vitales para conservar la estabilidad y el control de la moto. Verifique también sus técnicas de frenado.

La crisis de los siniestros viales en Colombia requiere un cambio cultural donde la vida esté por encima de la prisa, del afán y del poder ejercido sobre otros en un sistema de movilidad que debe servir a todos por igual. No debe imperar la ley de la selva donde el más fuerte acaba con el más débil.

Ser motociclista en Colombia es un desafío que solo se gana con prudencia, técnica y respeto mutuo en la vía.

Referencias

Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI. (septiembre de 2024). Asociación Nacional de Empresarios de Colombia – ANDI. Obtenido de Nuevo estudio de las motocicletas en Colombia: el 90% de los hogares con motocicletas en Colombia pertenece a estratos bajos: https://www.andi.com.co/Home/Noticia/17736-nuevo-estudio-de-las-motocicletas-en-co

Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV. (2025). Boletín Estadístico Colombia. Fallecidos y lesionados por siniestros viales. Serie Nacional enero – abril de 2025. Bogotá, Cundinamarca, Colombia.

Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV. (2025). Observatorio – Estadísticas. Obtenido de Personas fallecidas en siniestros viales: https://ansv.gov.co/es/observatorio/estadisticas/personas-fallecidas-en-siniestros-viales

Agencia Nacional de Seguridad Vial – ANSV. (2026). Observatorio – Estadísticas. Obtenido de Personas fallecidas en siniestros viales: https://ansv.gov.co/es/observatorio/estadisticas/personas-fallecidas-en-siniestros-viales

Diario El Colombiano. (11 de septiembre de 2024). Diario El Colombiano. Obtenido de El 61 % de las motos en el país no tiene Soat y genera hueco en las cuentas del sistema por $2,5 billones al año: https://www.elcolombiano.com/colombia/salud/el-61-por-ciento-de-motos-en-colombia-no-tiene-soat-y-genera-hueco-de-2-billones-de-pesos-anuales-ED25401885

Registro Único Nacional de Tránsito – RUNT. (2026). RUNT. Obtenido de Balance del sector Corte: 31 de diciembre de 2025: https://www.runt.gov.co/sites/default/files/documentos/Balance%20del%20Sector%20Tr%C3%A1nsito%20y%20Transporte%202025%20%281%29_0.pdf

Superintendencia Nacional de Transporte – SuperTransporte. (2 de febrero de 2026). SuperTransporte. Obtenido de Evasión SOAT y Revisión Técnico Mecánica: https://transformaciondigital.supertransporte.gov.co/index.php/transitotransporte/evasion-soat-y-revision-tecnico-mecanica/

Una respuesta a «Riesgo sobre ruedas: la grave crisis de los siniestros viales que involucran a motociclistas en Colombia.»

  1. Avatar de Gregorio Portilla

    Como usuario de automóvil se me ha convertido en una verdadera pesadilla ir y venir a mi lugar de trabajo fundamentalmente por el número desusadamente alto de motociclistas, la mayoría de los cuales hace lo que se les viene en gana en la vía, haciendo el proceso de desplazamiento una actividad cargada de alto estrés, pues el temor de colisionar con una motocicleta se ha hecho muy alto.

    Me llamó la atención que dentro de las recomendaciones que el autor cita para disminuir tan alarmantes estadísticas no están las que a mí me parecen más obvias:

    La acción activa y controladora del Gobierno, o cuanto menos, de los entes de control.

    Me explico: uno no entiende cómo es posible que circulen tan alto número de motocicletas sin el SOAT. ¿Acaso no hay un sistema de vigilancia por medio de cámaras que detecten esa infracción y le hagan llegar la correspondiente multa al usuario? Y si el usuario no paga o reincide, pues se le detiene y se lleva su vehículo a los patios.

    Pero yo sospecho que tan elemental norma de control no ha podido ser aplicada porque el burgomaestre de turno no puede darse el lujo de una política de control tan impopular y perder de ese modo el caudal electoral de los moteros, pues siempre nuestros políticos están en proceso de continuar en cargos de elección popular.

    Esa es una. La otra es aún más elemental: la obligatoriedad de parte del Estado o de la autoridad correspondiente, de obligar a hacer un curso serio y riguroso para todo aquel que desee adquirir una motocicleta. Y debe ser un curso prolongado con examen y todo, de modo tal que el que no tenga las condiciones básicas no solo de maniobrabilidad, sino también de condiciones físicas y mentales, pues no pasa y punto, y no como ocurre ahora, que todo el mundo puede: incluyendo desquiciados e intolerantes.

    El curso debe incluir entre otras cosas, no solo exponer nociones básicas de civismo, como aquello de que es apenas elemental estar al tanto de las obligaciones del pago de los seguros como del mantenimiento correspondiente.

    Es más, debería el curso incluir nociones elementales de física, en el que se pueden exponer, digamos con un video, sobre qué puede ocurrir con una motocicleta y su usuario (cuya masa en total es cercana a unos 300 kg), colisionando con un obstáculo u otro vehículo yendo a una velocidad de digamos 60 km/h. La energía cinética que conlleva es muy elevada, lo que significa que casi siempre va a haber fracturas muy serias, por no decir la muerte. Eso es algo elemental para los que tenemos algo de conocimiento en ciencias, pero la mayoría de las personas ignoran esos aspectos, y más en nuestro medio con el sistema educativo tan lamentable que tenemos.

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acerca de mí

Soy Guillermo Camacho Cabrera creador de CulturaVial.net, blog especializado. Soy Comunicador Social Periodista de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano con maestría en Ingeniería-Transporte de la Universidad Nacional de Colombia. Quiero compartir contigo acerca de la cultura vial, la educación vial, la seguridad vial, la movilidad y el transporte. Te invito a dialogar, a participar en los comentarios y a que conformemos una comunidad que definitivamente proteja la vida.

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