Comprendiendo el SOAT

Como su nombre lo indica, el SOAT es un seguro que todo propietario de vehículo en Colombia debe adquirir, obligado por la ley, para afrontar una emergencia de salud en caso de un siniestro vial.

Cuando este ocurre y hay lesionados o fallecidos, los gastos en salud o los funerarios corren por cuenta del SOAT.

Este Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), garantiza la atención de la emergencia, y posterior en salud, independiente de quién tenga la responsabilidad del siniestro.

El SOAT no se preocupa por hallar culpables sino porque todas las víctimas del siniestro reciban una atención oportuna y de calidad en salud.

Para ello reconoce unos valores por traslado de pacientes para la ambulancia o ambulancias que atiendan la emergencia. Y unos valores para el tratamiento de los pacientes con topes definidos por la ley.

Cuando estos se traspasan, debe asumir la atención la Empresa Promotora de Salud (EPS) a la cual está afiliado el paciente. O, si continúan ascendiendo hasta los topes establecidos para las EPS, deberá asumirlos el Fondo de Solidaridad y Garantía – FOSYGA, del Ministerio de Salud (hoy Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud – ADRES) , que también asume la atención cuando el o los vehículos involucrados no tienen el SOAT vigente.

Para el caso de un fallecimiento en un siniestro vial, el SOAT asume los gastos funerarios de acuerdo con los topes establecidos por la ley y también destina el pago de un seguro de vida a nombre de la víctima fallecida. Estos trámites para desembolsos debe hacerlos la familia de la víctima.

Las bondades del SOAT en la atención de salud para las víctimas de siniestros viales son manifiestas. Quienes son víctimas de un siniestro vial reciben atención oportuna para recuperar su salud o rehabilitarse.

El SOAT realmente salva vidas y exime del pago de la atención en salud a las familias, el cual está cubierto por el seguro.

Operarios sin escrúpulos del sistema de salud han pervertido en Colombia los efectos del SOAT con lo que se ha llamado coloquialmente la «guerra de las ambulancias», que buscan llegar y ser las primeras en atender a las víctimas para cobrar los beneficios del SOAT por el traslado de pacientes.

También han pervertido los efectos del SOAT algunas clínicas que aparentemente pagan a los operadores de ambulancias, y estos por admitir el soborno, para que trasladen a los pacientes a sus sedes, eliminando de esta forma la posibilidad de traslado al centro de salud y hospital más cercano al sitio del siniestro.

Pervierten los efectos del SOAT las organizaciones de salud que se «especializan» en la atención de pacientes víctimas de siniestros viales. Y aquellos operadores de salud que «admiten» pacientes para tratamiento, que no han sido víctimas de siniestros viales. Los hacen pasar como tales para el cobro del seguro en servicios de salud.

Estas perversiones de los efectos del SOAT no son atribuibles al seguro como tal sino a operadores sin escrúpulos del sistema de salud.

Es igual que quienes engañan haciendo timos con páginas web falsas, vendiendo falsos seguros para robar a los ciudadanos.

Antes que acabar con el SOAT, es importante que desde el Gobierno Nacional y las Entidades Territoriales, en conjunto con las autoridades de Salud y las autoridades de Policía y Justicia, asuman Auditorías especializadas que permitan debilitar y eliminar las redes de atención en salud que evidencian malas prácticas. La Policía Judicial debe desarticular las bandas de timadores del SOAT.

Si se trata de tener un sistema de salud universal y equitativo, es importante que en lugar de terminar con el SOAT se asuma la prevención de siniestros viales como un problema de salud pública, con medidas efectivas que promuevan su no-ocurrencia y que en caso de ocurrencia, garanticen la atención oportuna a las víctimas.

El SOAT es un seguro y funciona como tal. No es un factor de inequidad para el sistema de salud porque es obligatorio para todos los propietarios de vehículos y atiende a todas las víctimas sin importar quién es culpable del siniestro.

Deja una respuesta

● acerca de mí

Soy Guillermo Camacho Cabrera creador de CulturaVial.net, blog especializado. Soy Comunicador Social Periodista de la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano con maestría en Ingeniería-Transporte de la Universidad Nacional de Colombia. Quiero compartir contigo acerca de la cultura vial, la educación vial, la seguridad vial, la movilidad y el transporte. Te invito a dialogar, a participar en los comentarios y a que conformemos una comunidad que definitivamente proteja la vida.

Suscríbete al blog y recibe un correo con cada nueva publicación