María Fernanda Ramírez es Ingeniera Civil graduada en la Escuela Colombiana de Ingeniería con Especialización en Diseño Construcción y Conservación de Vías de la misma Universidad y maestrías en Planificación Comunitaria y en Planificación de Transporte de la Universidad de Cincinnati, Estados Unidos.
Es presidenta de la Red Académica de Movilidad (RAM) una prestigiosa organización colombiana que reúne a más de 340 profesores e investigadores en temas de movilidad y transporte pertenecientes a cerca de 70 universidades representativas de 50 ciudades principales de Colombia.
Recientemente, el 7 de febrero de 2026, la RAM finalizó su XV Asamblea General en la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá.
El lema de la reunión fue “La interdisciplinariedad, el tejido que nos mueve”, en referencia a la necesidad incluir disciplinas adicionales a las directamente relacionadas con las ingenierías en el estudio, diseño, ejecución y operación de los proyectos de movilidad y transporte.
La XV Asamblea de la RAM reunió más de 200 personas de forma presencial en sus diferentes espacios, llegó a cerca de 400 adicionales a través de la transmisión por streaming y permitió que 65 asistentes preinscritos participaran de dos visitas técnicas en las instalaciones de la escuela vagón del metro de Bogotá y en la Gobernación de Cundinamarca para conocer el Regiotram.
La Ingeniera María Fernanda Ramírez es la primera presidenta mujer de la RAM en los 10 años de existencia de la Asociación. Con ella dialogamos alrededor de su visión de la movilidad, sobre la necesidad de fortalecer el tejido interdisciplinario en los temas relacionados con el transporte y las proyecciones de la Red.
Usted, durante la instalación de la XV Asamblea de la Red Académica de Movilidad, dijo una frase que llamó mucho la atención: ‘la movilidad es un arte humano’. ¿Podría explicarnos a qué se refería?
Lo que pasa es que la movilidad siempre se ha pensado como en algo que hacen ingenieros, que se hace con números, en la que se hacen modelos. Y eso es cierto, eso nunca ha dejado de ser cierto. Pero de un tiempo para acá se ha empezado a pensar que la movilidad es algo humano; o sea, no estamos moviendo únicamente cosas. Incluso, hace muchos años se pensaba en cómo mantener una línea de frío, cómo mantener las mercancías para que no se golpeen mucho; pero con relación a los humanos, no se ha pensado tanto en esa parte de qué necesidades está supliendo la movilidad. Entonces, ya se empieza a pensar en cómo se integran otras profesiones, otras especialidades, otros conocimientos y es abrir la puerta a la psicología, a la antropología, a la comunicación, a cómo la persona se siente bien en el transporte, a cómo llega bien a su destino; y esto termina siendo un tejido, un enredo de cosas que, al final de cuentas, para que funcione bien, es un arte. Es logística, sí, pero al final de cuentas es un arte, es algo que tiene que ser bonito, tiene que ser bueno, que tiene que funcionar.
El lema de la XV Asamblea de la RAM fue ‘La interdisciplinariedad, el tejido que nos mueve’. ¿Qué significa este concepto?
Ese es un asunto bien bonito y es que la RAM cumple 10 años. Quienes iniciaron la RAM fueron 27 profesores y profesoras, todos ingenieros de transporte o ingenieros civiles con especialidades en transporte, y poco a poco y en todo ese proceso se han ido incorporando otras profesiones. Tenemos diseñadores industriales, economistas, y nosotros mismos empezamos a darnos cuenta de que nos empieza a hacer falta todo ese tejido humano. La planeación de esta Asamblea estuvo no solo a cargo de ingenieros, sino también de diseñadores industriales y también entró la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional porque la movilidad es parte de la salud humana. Entonces estamos poco a poco integrándonos más.
¿Cuál es su balance de la XV Asamblea de la RAM realizada la primera semana de febrero de 2026?
Yo creo que fue una asamblea muy buena. Precisamente, nos sentamos los profesores de la Asamblea a reflexionar y coincidimos en que fue una directa, sencilla, no hubo paneles extensos, pesados, con 25 personas hablando. Se trataron tres temas en la mañana y otros tres en la tarde trabajando en grupos, lo que permitió una dinámica eficiente. Tuvimos una participación destacada de estudiantes de la Universidad Nacional y visitantes de otras ciudades, quienes presentaron posters con sus investigaciones. Esto permitió integrar no solo el tejido interdisciplinario, sino también el intergeneracional: estudiantes de pregrado, posgrado y doctorado compartiendo espacios académicos. El sábado 7 de febrero realizamos visitas técnicas al Regiotram y al metro de Bogotá. En el Regiotram conocimos aspectos técnicos del diseño de rutas, los trenes, su funcionamiento mecánico y eléctrico, así como el componente de cultura ciudadana. Posteriormente visitamos el vagón del metro de Bogotá para conocer los trazados, la operación y la cultura asociada al sistema. No nos hemos aburrido; hemos aprendido muchísimo y hemos fortalecido la cohesión entre profesores y entre regiones. Sin duda, el balance es positivo.
Teniendo en cuenta el hito de los 10 años, ¿qué sigue a futuro para la RAM? ¿Cuál es la proyección?
En lo que a mí corresponde como presidenta, el objetivo es seguir creciendo, involucrando más profesiones, continuar tejiendo esa red y fortalecer su alcance. También es fundamental aumentar la participación de mujeres. Es un honor ser la primera mujer presidenta de la RAM, pero necesitamos más voces femeninas, más puntos de vista, más reflexión sobre el cuidado y sobre las personas vulnerables. La movilidad no puede limitarse únicamente a modelos técnicos; debe incorporar experiencias, especialmente las de las mujeres, de los niños y de quienes requieren mayor atención. Ese es uno de los grandes retos hacia el futuro.


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